La adolescencia  es una etapa del ciclo vital llena de cambios y contradicciones que en ocasiones genera al joven conflictos internos y en su entorno más inmediato, padres, amigos, o en el ámbito académico Se viven procesos ambivalentes en los que la persona se encuentra a medio camino entre la dependencia e inseguridad y la inquietud por ser autosuficiente, e independizarse. Es un momento crucial de adquisición y afianzamiento de recursos personales así como de obtener un autoconcepto positivo.

En muchas ocasiones surgen disputas y enfrentamientos entre padres e hijos. Ambos tienen miedos e intereses diferentes que hacen difícil la comunicación y la convivencia.

La terapia está indicada para aquellas personas que en este punto se encuentren desestabilizadas. Pueden aparecer problemas de ansiedad, depresión, agresividad, adicciones, trastornos alimentarios, inseguridad, poca autoestima, dificultades para relacionarse con el grupo o con personas del otro sexo, problemas con el estudio...

Partiendo siempre de la confidencialidad, es importante incluir entrevistas a los padres como apoyo a la intervención.